Dicen que somos el reflejo de las cinco personas con las que más tiempo pasamos. Y es cierto: tu entorno tiene un impacto directo en tu forma de pensar, en tu energía y en los resultados que obtienes en la vida.
Cuando te rodeas de personas positivas, con metas claras y con mentalidad de crecimiento, empiezas a elevar tu visión. Ellos te inspiran a avanzar, a soñar más grande y a no rendirte cuando las cosas se ponen difíciles. Su ejemplo se convierte en un motor que te empuja a mejorar cada día, porque ver a alguien avanzar te recuerda que también tú puedes hacerlo.
En cambio, cuando te rodeas de gente conformista, negativa o grosera, corres el riesgo de quedarte atrapado en un círculo sin avance.
- El conformista te dirá que no vale la pena intentar porque “así estamos bien”.
- El que no tiene metas puede contagiarte su apatía y robarte el deseo de progresar.
- El grosero o pesimista puede dañar tu autoestima y tu confianza, haciéndote dudar de lo que eres capaz.
Sin darte cuenta, esa energía comienza a pesar en tu mente y en tu corazón. Y lo que parecía solo “convivencia” termina afectando tus decisiones, tu motivación y tus resultados.
Dr. David Quiza
La vida es demasiado valiosa para regalar tu tiempo a personas que no aportan nada bueno. Rodéate de soñadores, de luchadores, de quienes creen en ti y también creen en sí mismos. Personas que te inspiren a crecer, que te levanten cuando caes y que celebren tus logros contigo.
Tu círculo cercano no solo influye en lo que haces, también influye en lo que crees que mereces. Si quieres un futuro diferente, empieza por elegir con sabiduría a quién le das acceso a tu presente.
con aprecio, Dr. David Quiza
