Hay varias razones por las que no debemos descuidar nuestra salud mental. Porque, como te decía, es tan importante como la salud física.

Tener buena salud mental, nos ayuda a tener una buena relación con nosotros mismos, pero también a relacionarnos mejor con los que nos rodean. Por ejemplo, el no saber gestionar nuestras emociones, puede causar que tengamos reacciones exageradas ante situaciones que no son tan graves; como podría ser un ataque de rabia, o una respuesta inapropiada, por ejemplo, tanto con nosotros como con los demás.
En el caso de las relaciones con el entorno, si no estamos bien mentalmente, podríamos llegar a sentirnos poco integrados o aislados del grupo de referencia. Cosa que deteriora nuestra autoestima, y nos hace sentir soledad.
Es importante también para poder gestionar adecuadamente el estrés; que si no aprendemos a controlar, se puede volver crónico, y afectará a nuestra salud física. Controlar el estrés, nos ayuda a ser más productivos en cualquier actividad que realicemos; y a soportar mejor las presiones que podemos encontrarnos en los diferentes ámbitos, tanto en el laboral como en cualquier otro.
Además, nos ayuda a tomarnos con más tranquilidad los problemas y los imprevistos que nos surjan, y evitar así los altos niveles de ansiedad; que siempre nos van a limitar a la hora de poder encontrar soluciones a los problemas.
Cómo mantener una mente sana y equilibrada
Hay algunas cosas que tendrías que tener en cuenta si quieres mantener una mente saludable, y son las siguientes.

Haz algo de ejercicio físico
Puede que tu deporte favorito sea el «sillón-ball»; pero, practicar algo de deporte no sólo tiene ventajas para nuestro cuerpo, también para la mente.

Nos ayuda a reducir los síntomas del estrés, nos produce bienestar por la liberación de endorfinas, y aumenta nuestra memoria, entre otros beneficios. Por tanto, movernos un poco nos ayudará a tener salud tanto en el cuerpo como en la mente.

Mantén una alimentación sana
Esto no quiere decir que en algún momento no podamos comer eso que llamamos “comida basura”… pero, tener una alimentación sana, también ayuda a tener una mente sana. A la vez que mantiene sano nuestro cuerpo.

Duerme lo suficiente
También hemos hablado ya de las consecuencias psicológicas que puede tener no dormir lo suficiente. Sí, ya sé que muchas veces, las obligaciones pueden hacer que tengas que dormir un poco menos.

Pero debes buscar la manera de compensarlo, para cubrir esa falta de sueño. Se sabe que no dormir la cantidad de horas necesarias, te puede volver más irritable y te hace tener más probabilidades de sufrir estrés.

Dedícate tiempo a ti y a las cosas que te gustan
Esto es fundamental para mantener un buen estado de ánimo, y por tanto para tener una mente más sana. Sé también que la cantidad de cosas por hacer que tenemos a lo largo del día, podría dificultar que saquemos ese ratito para nosotros mismos.

Pero, también creo que cuando se quiere buscar el momento, se puede encontrar. No es demasiado bueno para la mente dedicar todo el tiempo a las obligaciones, o a cuidar de los demás. Hacer esas cosas que te gustan, es cuidarte y quererte a ti mismo; y eso sin duda es muy sano.

Al mismo tiempo, plantearte objetivos, cosas que quisieras conseguir, también es algo muy sano para tu mente, ya que te mantiene activo y motivado.

Mantén relaciones sociales que te sean satisfactorias
Realizar actividades con amigos, aunque sólo sea quedar para tomar café y charlar, es beneficioso para la mente. Cualquier cosa que hagas con unos amigos, subirá tu estado de ánimo, evitará que te puedas sentir solo o sola, y refuerza la sensación de pertenencia a un grupo, que siempre viene bien para aumentar nuestra autoestima

Evita en lo posible a las personas que te resulten tóxicas
Si identificas en tu entorno alguna de persona tóxica; la víctima, el envidioso, o el manipulador, por ejemplo, es mejor que no te relaciones con ellos, si quieres mantener una mente sana. Si no te queda más remedio, relaciónate lo imprescindible, porque te van a crear malestar.

Practica el optimismo
Es mucho más sano, tanto para el cuerpo como para la mente, tener una actitud optimista. Buscarle la parte buena a todo lo que nos ocurra, es un ejercicio muy beneficioso para nuestra mente. Y, aunque no lo parezca en principio, a todo se le puede sacar un lado bueno si se le busca. Es cuestión de ver el “vaso medio lleno”.

Haz uso del sentido del humor
Es otra manera de tener una mente sana. Tener sentido del humor y reírte, si es posible a carcajadas alguna que otra vez al menos, es mucho más sano para la mente que estar todo el tiempo de mal humor, y con el estado de ánimo tendente a la tristeza.

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