Estaba navegando en las redes sociales y quedé sorprendido por tanta negatividad, tanto ataque, palabras muy hirientes y otras hasta parece que se se vive en la inquisición.

Mucha gente lo hace por placer, pero no se mide lo que ocasiona esto, desde que la persona que recibe el ataque pueda deprimirse y hacerse daño, hasta dañar la reputación de un negocio.

La realidad es que nadie quiere abrir sus emails o su perfil de Facebook y ser atacado por una descarga de negatividad. Incluso si es sobre un comercio y no sobre una cualidad personal, es doloroso. Y potencialmente dañino.

En el caso de los negocios, no sólo para el dueño de la tienda o del restaurante cuyo negocio probablemente sufrirá, sino para quien escribe el comentario, cuyo carácter definitivamente se verá dañado. Debemos tratar de no dar malas noticias. No queremos ser quien causa dolor a los demás, ya sea intencionalmente o sin darnos cuenta. Cuánto más debemos cuidarnos en estas situaciones donde la motivación rara vez es ayudar a otros, sino que por lo general sólo deseamos descargarnos (vamos, seamos honestos), pero justificarlo como una forma de ayudar a la comunidad.

Comprendo que estas reseñas están aquí para quedarse. También estoy seguro de que en algunos casos son un catalizador para que la compañía se esfuerce más para mejorar su producto o su servicio. Pero vale la pena pensarlo dos veces antes de ser siempre de los que advierten a los demás, antes de racionalizar un comportamiento que puede ser un reflejo de malas cualidades personales y que sin ninguna duda puede llevarnos a adquirirlas. 

No queremos desperdiciar nuestro dinero, pero tampoco no queremos buscar siempre los defectos.

Queremos acostumbrarnos a enfocarnos en lo positivo, incluso con nuestros bienes materiales, y a tener una buena actitud. Si bien podemos sentir que si evitamos hacer comentarios negativos y publicamos sólo opiniones positivas, preservamos nuestro nuevo carácter, yo abogo por mantenernos completamente fuera de esa nube negra.

Sin importar nuestras intenciones, es demasiado fácil enredarse en la negatividad y las críticas.

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