La motivación normalmente surge por la percepción de una necesidad. Según cual sea el origen de esa necesidad, encontramos dos tipos de motivación, extrínseca e intrínseca, que varían en función de las características personales.

La motivación extrínseca se refiere a aquella que proviene de fuera de la persona, es decir, la motivación que se recibe de los demás mediante recompensas (por ejemplo, el reconocimiento de un trabajo bien hecho, el dinero, elogios, etc). Esta motivación puede ser útil para alcanzar objetivos a corto plazo, pero puede llegar a ser contraproducente a largo plazo.

Por otro lado, la motivación intrínseca se refiere a aquella que proviene del interior de la persona. Esta motivación surge de la satisfacción que una persona obtiene al lograr sus metas.

Esta motivación es más duradera y es una fuente de energía para seguir avanzando. Esta motivación se puede cultivar mediante la autoconfianza y el desarrollo de una mentalidad positiva.

Ahora bien, te compatiré unas ideas de cómo podrías encontrar la motivación.

  1. Haz una lista de cosas que te gusta hacer. …
  2. Haz una lista de los beneficios de estar motivado. …
  3. Piensa qué cosas buenas te traerá hacer determinada cosa. …
  4. Reconoce que eres una persona válida y estudia tu historial de motivación. …
  5. Rodéate de personas motivadas. …
  6. Confía en ti mismo.

Que tengas un maravilloso día.

Con afecto, David Quiza.

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