Carlos Quiza

Desde pequeño, siempre veía a mi papá trabajando, el era Médico y su pasión era ayudar al prójimo y lo más excepcional de esto es que nunca cobró una sola consulta, todo lo hacía desde el corazón.

Yo era pequeño y no tenia idea del por que lo hacía y conforme crecía me dí cuenta que el ayudar a los necesitados es parte de nuestra razón de ser. Nosotros somos el medio para poderles ayudar, Dios es quien lo hace.

Mi papá siempre tenía una sonrisa para todos, nunca decía palabras altisonantes y hablaba de una manera de reverencia hacia los demás.

Yo era una persona contraria a mi papá, siempre a la defensiva y nunca me habría hacia nadie, que cosas, indirectamente, inconcientemente no era una persona feliz al 100{2feccdd4b8821cc6d814cd6be45472d049197c3cad4d9a81c0f20719caa8d1b8} por lo mismo.

Papá siempre fue amoroso, atento, educado y siempre les tenía una sonrisa a todos.

Mi padre era feliz siendo ese ser humano amoroso, atento, amante de su profesión y honraba al Juramento Hipocrático al 100{2feccdd4b8821cc6d814cd6be45472d049197c3cad4d9a81c0f20719caa8d1b8}, lo cumplía con cabalidad y con gusto.

Todavía a una hora antes de morir (yo estaba con el en el hospital), los colegas médicos le preguntaban que como estaba y el con su insuficiencia respiratoria, con el poco aire que le quedaba, sonrió y dijo muy bien. Que hombre tan fuerte, tuve el honor de despedirle, tuve el honor de darle el último beso.

Gracias a Dios, El Eterno por darme a un papá así y espero ser como tú, voy en el camino, primeramente Dios…

Para mi Papá.
Dr. Carlos M. Quiza.
Excelente Padre, Gran ser Humano.

Deja una respuesta